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Correr con calor, ¿qué ropa escoger?

por Pablo C. Gallardo
Publicado: Última actualización en
Corredor en la carretera tiene calor

Con el calor, calzarse las zapatillas puede convertirse en un auténtico reto. El incremento del riesgo de deshidratarse, así como de padecer una lesión y otros posibles problemas asociados con la incidencia de los rayos del astro rey sobre nuestra piel tampoco ayudan.

Sin embargo, seguir haciendo ejercicio al aire libre, a veces incluso durante esas horas del día en las que el bochorno abarca cada rincón, es posible. La clave radica, además de como alimentarse, beber y usar un protector adecuado, en escoger la ropa adecuada, que permita a nuestro cuerpo transpirar. Pero, ¿cómo debería ser?

¿Gorra o visera?

Mujer corre por la carretera

Empezaremos por la cabeza, para cuya protección contamos con varias opciones: gorra o visera. Y si bien las primeras son más sencillas de conseguir, no resultan recomendables en verano, pues lo único que lograrás es una sensación de “fritura de sesos” muy desagradable. Ahora bien, siempre puedes mojarla con agua fresquita, colocar unos hielos entre tu pelo y ella, y otros trucos para los que sí resulta muy útil.

Las viseras, por otra parte, evitan esta parte de calentamiento y resultan útiles para evitar que el sudor caiga sobre tus ojos. Incluso las hay con sistemas de monitorización y wearables incorporados para medir tu rendimiento. Las cintas específicas también son muy de agradecer. Además, están elaboradas con materiales absorbentes tipo albornoz. Eso sí, procura que no te aprieten demasiado, podrías acabar mareándote.

Cuida de tus pies

Aunque es probable que únicamente cuentes con unas deportivas perfectamente adaptadas a tus necesidades, tipo de pisada, peso y modalidad, lo cierto es que en verano una buena opción es escoger unas que cuenten con un material que permita a tu pie aligerar un poco el calor, con agujeros específicos o similares.

Por supuesto, ni se te ocurra salir sin calcetines. Escoge unos finos, preferentemente bajos, pero no tanto como para que se te escurran tobillo abajo, te verás obligado a detenerte para subírtelos, algo muy incómodo. Y si estas ideas no te convencen, siempre puedes probar a correr por la playa y otras disciplinas que puedas practicar descalzo.

El tronco superior

Para el tronco superior, evita los tejidos de algodón y elige camisetas transpirables. Que sean de tirantes o manga corta dependerá de tus preferencias y de lo sensible que tengas la piel. Algunos atletas se quejan de las rozaduras de los tirantes, por no hablar de que estarás exponiendo la zona todavía más a sufrir quemaduras solares. En todo caso, procura que no sean demasiado holgadas, pero tampoco muy estrechas, estas últimas incrementarán la sensación de calor. La clave es que el cuerpo permanezca lo más seco posible y que pueda respirar para evitar el sobrecalentamiento.

Si eres mujer, los sujetadores deportivos pueden convertirse en tus acérrimos enemigos pero también en tus grandes aliados. El quid de la cuestión radica no solo en la tela, sino también en los tirantes y la espuma. Procura que sean de algodón o tejidos que te dejen respirar, y que la capa de foam sea ligera y únicamente abarque la parte delantera del pecho (los hay que se extienden hasta el lateral).

Procura que los tirantes sean del mismo material, preferentemente gruesos. El desplazamiento de los finos, sobre todo si son regulables (y disponen de accesorios para extenderlos o acortarlos), puede causarte pequeñas heridas en el hombro.

El tronco inferior

Para el tronco inferior, las mallas te ahorrarán este tipo de molestias, aunque pueden resultarte incómodas si no estás acostumbrado a ir tan apretado. Puedes usarlas a modo de protección y colocarte unos shorts encima. En caso de que decidas ponerte solo estos últimos, procura que la tela no te roce, que sean suaves, o que cuenten con una capa protectora transpirable y tipo malla, abajo.

La vaselina, tu gran aliada

Hombre se rocía con agua

Si hablamos de las rozaduras no podemos dejar de mencionar a la vaselina. Elige una demoprotectora para alejarte de ellas e incluso de las ampollas, que pueden acabar echando abajo todos tus esfuerzos. También existen lubricantes específicos para reforzar esas partes más sensibles. Los pezones, las axilas, tobillos, la parte interna del muslo e incluso el cuello son algunas de las más delicadas.

Otra opción es cubrir estos primeros con esparadrapo hipoalergénico (que después te quitarás en la ducha para evitar los tirones) o con pezoneras específicas, sobre todo si llevas a cabo una modalidad que implique largas horas de entrenamiento y en la que sudes abundantemente.

Otros consejos para entrenar con calor

Más allá de los consejos comentados, no olvides hidratarte correctamente antes, durante y también después del ejercicio. Lo ideal es que optes por una bebida rica en minerales, pues durante el entrenamiento no solo pierdes agua, sino también estos últimos. Las bebidas isotónicas y similares pueden ser una buena opción.

Escoger un factor de protección adecuado para tu piel también será básico, incluso en días nublados. Recuerda aplicarlo al menos media hora antes de salir de casa y, si puedes, llévalo contigo y úntate periódicamente. Ten en cuenta que la transpiración podría acabar mitigando su efecto. Y si la crema solar te resulta demasiado espesa, decántate por un aceite específico o similar. Lo importante es que ofrezcan protección UV y UVA, y que carezcan de perfume (que incrementa la fotosensibilidad de la dermis). Tampoco te dejes las gafas de sol.

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