Correr en invierno

Consejos para correr en invierno

El invierno es la temporada en la que la temperatura se hace más fría, las noches empiezan más temprano y salir y mantenerte en forma se convierte en todo un desafío. Sin embargo, con la cantidad y calidad del material deportivo y de running del que disponemos habitualmente el frio no puede considerarse una excusa para seguir entrenando, mejorando y preparando nuestras próximas carreras y maratones. De modo que al no ser que vivas en Siberia o en Alaska aquí tienes unos consejos para correr en invierno:

 

 Viste de forma abrigada

Concéntrate en cubrir todo tu cuerpo a fondo – piensa en gorros y guantes, o incluso vaselina en la piel expuesta para atrapar el escape de calor – pero no uses más de una o dos capas. Para tus partes internas opta por ropa ligera, camisas ajustadas de poliéster y pantalones cortos ajustados que deben funcionar igual de bien para las carreras de verano sudoroso. Como segunda capa lo mejor es una chaqueta de poliéster.

Considera las prendas inteligentes como el kit Arctic de Hexoskin y el paquete Athos’s Upper Body que reducen el sudor y proporcionan mediciones biométricas completas. Para tu segunda capa, la línea de chaquetas NuDown aborda el problema del sudor con una bomba de aire incorporada, que puedes utilizar para ajustar el aislamiento a medida que tu entrenamiento progresa para así mantenerte fresco.

 

Usa zapatos apropiados

Dependiendo de dónde vivas, tus inviernos se pueden clasificar por las superficies lluviosas lisas, el hielo, el viento o incluso la nieve profunda. La correcta elección de zapatos y calcetines con la tracción y el apoyo adecuado para tu entorno es la primera línea de defensa contra lesiones durante entrenamientos, carreras y maratones de invierno. Busca sobre todo zapatos impermeables. y descarta para ambientes lluviosos los zapatos ligeros. En su lugar opta por zapatos más pesados, acolchados y de mejor tracción en las suelas.

Si vives en la montaña y tu recorrido se cubre habitualmente de nieve, tu mejor opción podría ser la adición de cadenas o suelas antideslizantes a tus zapatos, preferiblemente los que se usan también en pavimento resbaladizo como el hielo.

 

Aprovecha las ventajas del frío

 A veces las carreras de clima frío pueden sentirse increíbles. No te sientes sudado, empujas más fuerte porque no te sientes dolorido, no estás sediento y, generalmente, te sientes menos cansado al final. Si bien esto es sin duda un beneficio que puede ayudarte a mantenerte activo corriendo en invierno, recuerda que el frío sólo te hace sentir mágicamente fuerte.

En realidad cuando practicas running en invierno tu cuerpo está sudando y consumiendo mayor energía de lo normal. Simplemente estás entumecido por el dolor y la incomodidad que normalmente sentirías y ésta feliz ignorancia puede ser peligrosa. Mantente alimentado, hidratado, relajado y calienta antes e inmediatamente después de una carrera o entrenamiento, aunque no sientas que es necesario.

Lo mejor del frío es que el cuerpo necesita quemar muchas más calorías para hacer el mismo trabajo, por lo que si practicas running para bajar de peso notarás mucho mejores resultados.

 

Céntrate en el ritmo y la distancia, no en la frecuencia cardíaca

 Ya sea que utilices un reloj inteligente con HRM incorporado o una correa para el pecho para realizar un seguimiento de tus entrenamientos, ten en cuenta que durante el invierno tu propio corazón puede no medir con precisión lo difícil que se está empujando a sí mismo.

 A medida que la temperatura disminuye, tu ritmo cardíaco puede aumentar ligeramente más alto para bombear sangre a tus extremidades, pero tus requerimientos de oxígeno aumentarán exponencialmente más rápido. Eso significa que tus dispositivos inteligentes subestiman este comportamiento del organismo durante un entrenamiento.

 Si estás acostumbrado a entrenar por la frecuencia cardíaca podrías terminar dañándote a ti mismo tratando de mantener números y métricas habituales. En lugar de eso, concéntrate en mantener tu kilometraje objetivo a un ritmo razonable y utiliza el monitor para asegurarte de que no estás empujando la carrera demasiado duro.

 

Prevé y asume el mal tiempo

A veces las tormentas de nieve, la lluvia o el viento te quitarán las ganas de salir de casa. El seguimiento de las previsiones meteorológicas con unos días de antelación es un hábito útil para poder salir a entrenar los días soleados y conseguir que los días malos no interrumpan tu rutina. Programa entrenamientos difíciles o entrenamientos por intervalos antes de la llega del mal tiempo y luego usa ejercicios en casa subsecuentes para entrenamientos de recuperación o fuerza.


'Consejos para correr en invierno' No tiene comentarios

Sé el primero en comentar este artículo! ;)

Deja un comentario

Este blog nace sin intención de ánimo de lucro (sí, a pesar del anuncio Adsense). Simplemente es un pasatiempo para animar a otros corredores amateurs en este maravilloso y adictivo mundo del running. Los contenidos están bajo licencia Creative Commons. Si copias algo ten por favor el detalle mencionar y poner un link ;)

¡A CORRER SE HA DICHO!

 

A %d blogueros les gusta esto: