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5 errores frecuentes después de entrenar

por Agueda
Publicado: Última actualización en
Mujer estirando

Si bien hacer deporte conlleva múltiples beneficios para nuestra salud, hacerlo de la manera apropiada resulta clave. Y aquí no solo nos estamos refiriendo a la técnica y preparación de cada disciplina, sino también a esos momentos posteriores al entrenamiento que pueden acabar dinamitando los resultados y, por supuesto, todo tu esfuerzo. Para evitarlo, hoy te contamos algunos de los errores running más frecuentes que solemos cometer después de calzarnos las zapatillas.

Olvidarse de estirar

Dos de los errores más habituales suelen ser el de olvidarnos de la etapa de enfriamiento y de estirar después de hacer ejercicio. Sin embargo, conviene dejar al menos diez minutos para esta primera fase si queremos evitar lesiones. La idea es realizar la misma actividad, pero a una intensidad mucho menor para permitir que la respiración y el ritmo cardíaco vuelvan a su estado “normal”. Caminar tras el entrenamiento es otra alternativa.

Respecto al estiramiento, los músculos lo necesitan para mejorar el movimiento, y reducir las molestias y tensiones. Además, al hacerlo estarás acelerando el proceso de reabsorción del ácido láctico, y previniendo los calambres y las posibles cargas musculares del día siguiente. Merece la pena.

Quedarnos con la ropa puesta o ducharnos inmediatamente

Quedarse con la ropa puesta durante mucho tiempo después de entrenar, además de resultar poco higiénico, puede conllevar otros problemas. Por ejemplo, aquellas personas alérgicas estarán llevando encima los alérgenos durante mucho más tiempo. En invierno, además, podríamos acabar resfriándonos.

También puede ocurrir todo lo contrario: que nos metamos en la ducha inmediatamente. Sin embargo, sería recomendable darnos un momento para rehidratarnos y dar un bocado que nos sirva para recuperarnos. Además, si pasan más de sesenta minutos, los nutrientes que ingiramos no actuarán del mismo modo.

No hidratarse bien

A pesar de que la mayoría conocemos la importancia de hidratarnos antes y después del entrenamiento, también solemos olvidarnos de la ingesta de líquido posterior. Un grave error, pues mientras corremos no solo perdemos agua, sino también minerales necesarios para que nuestro cuerpo funcione correctamente.

Lo más recomendable será optar por una bebida que nos ayude a recuperar el potasio y el sodio, aunque tampoco están de más los complementos alimentarios ricos en glucógeno y aminoácidos, que vienen ya sintetizados y que van a parar a nuestros músculos.

También deberemos ir con especial cuidado con las bebidas alcohólicas, que favorecen la deshidratación, así como con aquellos alimentos ricos en sal como el jamón, el bacalao desmigado, las anchoas y similares; que actúan de igual modo sobre nuestro organismo.

Darse un atracón

Si estás haciendo deporte para adelgazar, uno de los errores más frecuentes tiene que ver con la ingesta posterior al ejercicio. Y a pesar de tus necesidades nutricionales se incrementarán con él, esto no quiere decir que puedas atracarte, atiborrarte de dulces y grasas trans y, en definitiva descuidar tu alimentación. Se trata de dos facetas que deben ir siempre unidas.

La idea, además, será dar a nuestro cuerpo la cantidad de proteínas necesarias para ayudar a crear músculo, y optar por las grasas saludables y ácidos grasos tipo Omega 3. No ocurre nada si comes más (es probable que sientas más hambre), pero hazlo de la manera correcta.

No descansar lo suficiente

En ocasiones –y sobre todo si estamos preparándonos para una maratón u otro tipo de competición similar–, tendemos a pensar que, cuanto más entrenemos, mejor será nuestro rendimiento. Sin embargo, nada más lejos, pues la parte del descanso resulta también fundamental. Aquí será tan importante descansar adecuadamente, pero también darse una tregua de uno o dos días.

Así, si has estado practicando a una gran intensidad durante una jornada, te recomendamos que reserves la siguiente para dejar que tu cuerpo se recupere. Si no quieres hacerlo, opta por una modalidad alternativa, que no trabaje las mismas partes del cuerpo. Por ejemplo, si practicas la escalada, una buena opción es salir a correr al día siguiente.

En caso contrario, estarás incrementando las posibilidades de caer en el conocido como sobre entrenamiento, con el consiguiente riesgo de padecer problemas y lesiones varios, estancarte en tus progresos y un largo etcétera que seguro que te resulta familiar.

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