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¿Qué es la dieta inversa? Todas las claves para conocerla

por Patricia Malagón
Dieta Inversa

Lo primero que hay que decir es que la dieta inversa no es una dieta para perder peso y tampoco es una dieta para ganar peso. La dieta inversa suele conocerse como «la dieta después de la dieta», es decir, se hace después de haber completado una dieta de pérdida de peso.

Pongamos un ejemplo. Imagina que por una dieta baja en grasas has pasado de ingerir 2.500 calorías diarias a 1.500. La dieta inversa para lo que sirve es para lograr que podamos volver a comer 2.500 calorías sin engordar o al menos engordando lo menos posible. El objetivo fundamental de esta dieta es evitar el ‘efecto yo-yo’. En muchas ocasiones hemos visto que muchas personas o, incluso, nosotros mismos hemos logrado perder unos kilos haciendo dieta, pero al volver a comer de todo hemos cogido todo lo que hemos perdido y algún kilo más.

->Recordemos que la palabra «dieta» puede significar simplemente «conjunto de sustancias que se ingieren como alimento». El problema es que siempre tendemos a asociar el término con dietas bajas en grasas o carbohidratos.

¿Cómo hacer esta dieta?

El primer paso que debemos seguir es contar las calorías que ingerimos antes de empezar con la dieta inversa. Si generalmente, en nuestra dieta normal de pérdida de peso estábamos comiendo unas 1.500 calorías diarias, ya sabemos de dónde partimos para ver cómo aumentamos poco a poco la cantidad. Lo ideal es utilizar una báscula para anotar la cantidad de todo lo que comemos y después introducir el peso en alguna aplicación del móvil, hay varias, para que nos diga a cuantas calorías equivale el peso de esa comida.

Una vez que calculemos lo que comemos, el siguiente paso es marcarnos un nuevo objetivo. En este caso si consumimos 1.500 calorías y queremos acercarnos de nuevo a las 2.500 tenemos que establecer en cuánto tiempo queremos lograrlo. Generalmente lo recomendable suelen ser tres meses o más tiempo.

La manera de ir aumentado las calorías debe ser cada día. Por ejemplo, podemos ir subiendo entre 20 y 50 calorías cada día. Al ser una cantidad tan pequeña el cuerpo prácticamente no se dará cuenta de la subida y no engordaremos. Esto nos sirve para acondicionar de nuevo a nuestro metabolismo haciendo que el cuerpo gane la menor grasa posible.

¿Qué se puede comer?

En los primeros días que estemos subiendo la dosis de calorías, lo ideal es aumentar el porcentaje de proteínas, ya que será bueno tanto para saciarnos como para mantener la masa muscular. Los alimentos ricos en proteínas son: jamón serrano, lomo embuchado, carnes rojas, pavo, pollo, salmón, atún, trucha, bacalao, huevos o productos lácteos, entre muchos otros.

Después de subir las proteínas, debemos pasar a aumentar los carbohidratos. Los mejores alimentos para aumentarlos son las patatas y el arroz y pasta integral.

El tercer paso es aumentar la dosis de la grasa, aunque de manera gradual. Existen varios tipos de grasas, pero lo ideal es consumir las conocidas como “grasas buenas”. Estas son las grasas insaturadas, las grasas poliinsaturadas y las grasas mono insaturadas. Podemos encontrar este tipo de grasas en el pescado, en las semillas vegetales, en los frutos secos, en el aguacate o en las verduras de hojas verdes.

Una vez que vayamos subiendo la dosis poco a poco, lo mejor es ir evaluando nuestro progreso cada semana. Ya que, si por ejemplo decidimos aumentar 30 calorías por día, al cabo de una semana estaremos consumiendo 210 calorías más. Por ello, debemos valorar cómo responde nuestro cuerpo a esos pequeños aumentos. Quizá tengamos que reducir de las 30 calorías diarias a 20 o bien dejarlo así.

Conclusión

Eso sí, siguiendo con el ejemplo siempre ten presente que si vuelves a consumir 2.500 calorías deberás quemar al menos 2.500 diarias para no engordar. Debes pensar en el cuerpo humano como una especie de calculadora, en las que deberían entrar las calorías por las que salen.

Puede pasar que engordemos algo en este proceso, pero mucho menos que si hubiésemos pasado de comer 1.500 calorías a 2.500 de golpe. Por eso, gracias a la dieta inversa, conseguimos reducir el ‘efecto rebote’ y acostumbrar al metabolismo de forma gradual al consumo normal de calorías.

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3 comentarios

dietas para embarazadas Alcobendas 27/09/2018 - 9:35 am

Estoy entusiasmado de encontrar blogs donde leer informacion tan util como esta. Gracias por facilitar este articulo.

Saludos

Respuesta
Carla Centelles 22/01/2020 - 2:09 pm

Muy buen artículo. Yo la recomiendo para las mujeres que hayan adelgazado por una dieta y no quieran sufrir efecto rebote. Saludos

Respuesta
Yennifer 27/05/2020 - 10:19 am

Súper buena explicación , muchas gracias ☺️ por hacer esta reseña tan bien explicada ☺️☺️

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