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¿Cómo tratar el síndrome de la cintilla iliotibial?

por Pablo C. Gallardo
Corredor con lesión de rodilla

NOTA: Para la elaboración de este artículo se ha consultado la web https://medlineplus.gov/ y usado otras fuentes propias. Así mismo, nuestro redactor del artículo sufre esta lesión y ha podido servir de consultor propio.

El síndrome de la cintilla iliotibial es una de las lesiones que se producen con mayor frecuencia en las rodillas de los corredores y, a veces, de los ciclistas. De hecho, esta patología es conocida coloquialmente como “rodilla del corredor”.

¿Por qué aparece?

La lesión se produce cuando el roce entre el tendón de la cintilla iliotibial y el cóndilo lateral del fémur crean una irritación que deriva en una tendinitis. Cuando esto sucede, afecta a la movilidad de la rodilla haciendo que se pierda estabilidad e impide la práctica deportiva. Aquí puedes saber sobre la lesión.

Cabe señalar un factor muy importante en esta lesión, que es el que determina la gravedad de la misma. El síndrome de la cintilla iliotibial se produce de forma progresiva, es decir, no es una lesión que se genere en un día, como puede ser algún tipo de rotura tanto fibrilar como ósea o de ligamentos. El dolor suele aparecer en los primeros diez o quince minutos de la carrera e impide que el corredor pueda continuar. Los niveles de dolor aumentan cuando se suben o se bajan cuestas e irán aumentando cada día que la lesión siga sin tratarse.

El dolor comienza a los 10 o 15 minutos de empezar a correr e impide continuar el entrenamiento. No es la lesion más dolorosa, pero si una de las más molestas

Síntomas rodilla del corredor

La rodilla del corredor suele aparecer en corredores que realizan más de 30 kilómetros semanales y los síntomas son bastante reconocibles. El foco del dolor se encuentra en el lateral externo de la rodilla y aparece durante los primeros minutos de carrera haciendo que sea imposible o muy dificultoso continuar corriendo.

Si además, el corredor ha sufrido anteriormente tendinitis rotulianas o tibiales, es más probable que desarrolle el síndrome de la cintilla iliotibial. Una de las causas que generan esta lesión suele ser un exceso de pronación. La pronación se produce cuando en la pisada el corredor apoya la mayor parte del peso del cuerpo en la cara interna del pie.

Si tenéis unos síntomas similares a estos, lo más recomendable es acudir al médico lo antes posible, ya que cuanto más tiempo prolonguemos la lesión su gravedad aumentará. Generalmente, para detectar este tipo de lesión sirve con que el doctor realice una exploración sencilla. Palpará el lateral externo de la rodilla, que es donde tendremos el foco del dolor, así como diversos puntos a lo largo de la fascia lata, que es el tendón que se encuentra entre la rodilla y la cadera.

Para que el doctor pueda certificar que se trata del síndrome de la cintilla iliotibial, procederá a realizar otras pruebas musculares. Con eso bastará para determinar qué es lo que tenemos. Es rara la vez que el médico necesita pruebas adicionales como radiografías, ecografías, ect.

Síndrome de la cintilla iliotibial «rodilla del corredor». Ejercicios y Consejos.

Tratamiento de la lesión

Por fortuna, si realizamos un correcto tratamiento y cuidamos la cintilla iliotibial, en un mes y medio o dos meses podremos volver a realizar nuestras salidas de running. El tratamiento más común consiste en tomarse un descanso del running, pero no así de los entrenamientos, ya que lo más recomendable es trabajar la musculatura de la pierna para reforzarla en este periodo.

En la mayoría de casos es recomendable el uso de plantillas especiales para corregir nuestra pisada y, así, mejorar nuestro exceso de pronación. Unas buenas plantillas equilibrarán nuestra pisada y repartirán el peso del cuerpo por toda la planta del pie, haciendo que nos recuperemos más rápido de esta lesión.

En los primeros días de tratamiento, cuando el dolor no haya disminuido, podremos ayudarnos de pomadas o sprays antiinflamatorios que aliviarán la zona afectada. El uso de una rodillera apropiada también puede ayudarnos a rebajar el nivel de dolor, aunque no es bueno utilizarla en exceso porque puede atrofiar los ligamentos de la rodilla. Por ello, si vas a utilizar una rodillera, intenta que solo sea durante el entrenamiento para fortalecer los músculos.

En los casos más severos será necesario pasar por fisioterapia y rehabilitación. En este caso lo más habitual es el uso de radiofrecuencia.

así es la lesión de la cintilla ilotibial

Volver a correr

Con el paso de los días, gracias al uso de las plantillas, de las cremas o sprays y del trabajo en las sesiones de fortalecimiento, el dolor irá desapareciendo paulatinamente. Por ello, intenta realizar carreras suaves, al trote, y de corto recorrido. Lo mejor es ir probando las sensaciones que tu rodilla va experimentando al volver a correr. Aunque no sientas un dolor fuerte, no intentes hacer grandes salidas en los primeros días después de haberte recuperado. Es muy importante volver a correr muy poco a poco. Los primeros días corre menos de 10 minutos y ve aumentando muy paulatinamente la carga, casi minuto a minuto.

Finalmente, después de cada sesión de entrenamiento o running realiza los estiramientos adecuados y somete a tu cintilla a sesiones de frío. Es bueno introducir las piernas hasta la mitad del muslo, aproximadamente, en agua helada. Esto hará que la recuperación se acelere, aunque una vez que estemos recuperados es bueno continuar con sesiones de agua helada en las piernas. Si no podemos tener esta opción, podemos usar una bolsa de congelados y aplicarla sobre la zona afectada durante unos minutos. El uso de ibuprofeno o similares también nos ayudará a rebajar la inflamación.

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